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Consejos para que tu gato no haga bolas de pelo en su estómago

Tener una mascota significa un cambio radical en el estilo de vida no solo del animal, sino de la persona que asume que desde ese momento tendrá como prioridad, velar por la salud del pequeño ser viviente que ahora depende de él. En el caso de los gatos, las bolas de pelo, son elementos muy comunes que podrían traer problemas en su salud, así que lo ideal es atacar el problema desde el comienzo.

Los gatos son animales muy particulares que no solo en actitud sino en desarrollo, van mostrándole a sus dueños sus prácticas diarias. Estas mascotas son muchas veces tiernas y otras tantas poco cariñosas, pero tiene como factor común su insaciable deseo de limpieza, cosa que termina produciendo las famosas bolas de pelo que pueden terminar creándole problemas de salud.

Los gatos son fanáticos del aseo personal

Cuando un gato empieza a lamerse sin parar, práctica que le puede llevar horas, es porque necesita sentirse limpio y no va a parar hasta tener de nuevo esa sensación de limpieza que solo él puede proporcionarse. Los gatos van acumulando con su lengua áspera, una cantidad de pelo que va a su aparato digestivo. Si bien pueden desecharlo de manera natural, en muchos casos las bolas de pelo no son expulsadas y es cuando los problemas de salud aparecen.

Si un gato empieza a comportarse extraño y con frecuencia se le ve haciendo intentos de vomitar sin éxito, esto significa que alguna bola de pelo se quedó en su aparato digestivo y que no ha podido desecharla del todo. Es allí cuando los dueños de este tipo de mascotas, deben accionar y adquirir alimentos que le brinden los nutrientes y componentes necesarios que le ayuden a desechar las bolas de pelo que podrían quedarse con ellos por años. Pienso Profine es una grandiosa alternativa en el mercado.

Pero no solo la alimentación es vital para eliminar las bolas de pelo, el dueño de la mascota podría cepillar su pelaje diariamente para que el exceso de pelo que desprenden, sea mucho menor cuando ellos decidan acicalarse. Otro truco son algunas hierbas como el trigo o la cebada, como parte de la alimentación, para que el gato de manera natural pueda expulsar los pelos que pudo haber ingerido.

Las bolas de pelo pueden evitarse

Es muy importante considerar que este hábito de los gatos es algo que no se puede modificar, es por eso que lo primero que el dueño del animal debe hacer es tratar de modificar su dieta, pues si el pelo que forma las famosas bolas de pelo ya está en el aparato digestivo, lo más fácil es tratar de que el animal de manera natural lo expulse. Sin embargo, no siempre sucede esto y los pequeños animalitos sufren las consecuencias.

Las bolas de pelo que no se pueden expulsar pueden producir en los gatos, malestar, irritabilidad y hasta pueden descompensarlos al punto de no poder respirar. Antes de que esto suceda, siempre es importante acudir a un médico veterinario para que pueda aplicar sus conocimientos y optar por la mejor alternativa.