Las mascotas no contagian el coronavirus, ¡no los abandones

Las mascotas no contagian el coronavirus, ¡no las abandones!

El impacto mundial de la pandemia producida a causa del COVID-19 o Coronavirus, ha afectado todos los estratos y niveles de la sociedad, incluyendo a las mascotas, esos animales domésticos que también sufren las consecuencias de la crisis sanitaria, al punto de ser señalados como portadores del virus, cuando en realidad sus organismos no pueden contagiar a otros seres vivos.

El coronavirus ha originado un nivel de incertidumbre en toda la población y una crisis sanitaria nunca antes vista en la era moderna, con millones de contagios y miles de víctimas mortales, situación por la que se han activado diferentes focos de alarma, para verificar si las mascotas pueden o no contagiar el virus que ha cambiado la historia del mundo como lo conocemos. Las dudas con respecto al coronavirus y las mascotas se deben a su punto de origen.

Los primeros reportes que indagaron en el origen del Coronavirus para finales de 2019, revelaron que su principal foco se originó en algunos mercados de la ciudad de Wuhan, China, donde se mercadeaban especies exóticas de animales para su consumo humano. Con estos datos, inmediatamente se puso en tela de juicio, si las mascotas también podrían ser foco de infección de estos virus que pasaban de animal a persona.

Lo cierto es que los estudios demostraron que solo los animales exóticos que vivían con ciertas condiciones insalubres y con composiciones genéticas específicas, podían contagiar a los seres humanos, contrario a las mascotas que, por lo general, mantienen ciertas normas de higiene y domesticación. Sin embargo, estudios posteriores revelaron que, aunque no pueden propagar el virus, las mascotas si pueden padecerlo, en muchos casos de manera asintomática.

Ante esta ola de informaciones, muchas personas se replantearon el hecho de tener o no mascotas, en los casos más extremos decidiendo abandonarlas. Sin embargo, es sumamente importante resaltar que esto es un temor infundado, ya que ni los gatos ni perros, entre otros animales domésticos, pueden ser epicentro del virus. Por el contrario, es el humano el que puede contagiar a su mascota si no sigue ciertas recomendaciones.

Protege a tu mascota si sospechas que tienes coronavirus

Debido a que ya ha quedado comprobado que las mascotas no puedan transmitir el COVID-19 a las personas, sino más bien, son estas las que pueden contagiar a sus mascotas, ha sido la propia Organización Mundial de la Salud Animal la que ha revelado las precauciones y medidas que se deben tomar para proteger de contagio a estos animales. La primera y más común es sin duda la higiene personal, el punto de partida para minimizar el virus.

La indicación es que las personas deben lavarse las manos con agua y jabón, tanto antes como después de interactuar con su mascota. También se recomienda limpiar periódicamente con lejía diluida en agua cualquier superficie, objeto o recipiente que la mascota use con frecuencia, esto para garantizar que si el virus se mantiene allí pueda ser reducido. En el caso específico de los perros o gatos, es importante evitar sacarlos al exterior en la medida de lo posible.

Qué hacer si somos diagnosticados con coronavirus y tenemos mascotas

Si la persona ya posee o tiene sospecha de padecer el COVID-19 o coronavirus, es muy importante que empiece a usar la mascarilla para evitar contagiar a la mascota. Es de suma importancia restringir su acceso o contacto con la misma, así como con otros animales, del mismo modo que debe hacerlo con el resto de personas. Lo ideal sería que una persona de confianza se haga cargo de la mascota, mientras pasa la enfermedad.

Se debe evitar tocar a la mascota y mucho menos compartir la comida. Ante el inevitable escenario del contagio, otro aspecto vital es evitar que la mascota tenga contacto físico con otras personas o animales y de ser posible, lavarles con frecuencia zonas de su cuerpo como las patas o las zonas por donde respiran o comen, para evitar que puedan ser víctimas del contagio, ya que, aunque no transmiten el virus, si pueden padecerlo.

Sea cual sea el escenario, nunca se debe contemplar abandonar a la mascota, ya que son seres vivos que padecen y sienten, y al ser separados de su núcleo, exponiéndolos a algo desconocido o a una realidad tan dura como el abandono total, el daño puede ser irreparable. Ante esa decisión, será mejor buscar una persona u organización que si tenga la capacidad de atender a la mascota, pero nunca debemos pensar en dejarla abandonada a su suerte.