Lombrices en perros y gatos

Lombrices en perros y gatos, ¿por qué?

Seguro que quieres proteger a tu mascota sobre todas las cosas y sientes una gran impotencia cuando notas que se está poniendo enferma o le ocurre algo dañino para su salud como un “ataque” de lombrices y no sabes cómo podrías haberlo evitado; por eso explicamos hoy por qué se dan las lombrices en perros y gatos y cuáles son los síntomas comunes.

Las lombrices y tu mascota

Por mucho que te preocupes de tus perros y de tus gatos, hay cosas que no se pueden evitar ya sea por su naturaleza aventurera y sus características físicas o por puro desconocimiento; las lombrices son un problema que difícilmente se podrá evitar ya que brotan en su interior de forma poco visible y son relativamente comunes en algunas circunstancias.

Las lombrices en los perros

Las lombrices son un problema habitual en perros especialmente jóvenes así que cuando tu mascota es todavía un cachorro probablemente tendrá más posibilidades de sufrir este tipo de problema; esto se debe a la naturaleza curiosa de la juventud, que en cuestión de perros de expresa a través del hocico y de la boca quedando expuestos a contagios o accidentes con la ingesta de alimentos poco recomendables.

Tanto para los perros como para los gatos, las lombrices son unos parásitos intestinales que se instalan en el organismo del animal y viven a través de este “anfitrión” causando ciertos estragos en su salud y debilitando su cuerpo, por lo que los animales se sienten un poco más apagados.

Para saber si tus perros tienen lombrices debes estar atento a ciertos síntomas, principalmente: un adelgazamiento poco habitual con el vientre abultado, anemia, la pérdida del brillo en el pelaje, la desnutrición, la caída del pelo, y como síntoma determinante para encontrar el problema verás la aparición de lombrices en sus heces, entonces sabrás definitivamente que debes tratarlo contra estos parásitos.

Las lombrices en los gatos

Los gatos suelen ser unos animales muy independientes y con una vida muy activa, de espíritu curioso y también… meten la nariz por todas partes, mismo motivo por el que están expuestos a los contagios como en el caso de los perros más jóvenes, aunque los gatos también tienen otros factores de riesgo para verse afectados por las lombrices.

Cuando los gatos son cachorros pueden contagiarse de lombrices mientras son amamantados si su madre está contagiada en ese momento, también se contagian más fácilmente que otros animales jugando con otros gatos infectados y están expuestos a estos parásitos por su costumbre de relacionarse con roedores de todo tipo y perseguir ratones, un riesgo que no suelen correr los perros adultos.

Sabrás que tus gatos están siendo víctimas de las lombrices porque su comportamiento se volverá más pagado, dormilón y menos enérgico; también es habitual que los gatos sufran de vómitos y diarreas cuando tienen lombrices y, tal y como sucede con los perros, es posible que se encuentren huevos de lombrices en las heces o pequeñas larvas.

Cómo prevenir a tus mascotas

Aunque es muy complicado seguir los pasos de tus perros y tus gatos todo el día y no se les puede controlar tal y como mencionamos anteriormente, sí podemos tratar de concertar visitas regulares al veterinario, cuidar su limpieza e higiene, intentar alejarlos de otros animales callejeros o muertos y controlar que no haya plagas en nuestro jardín.