Adoptar un perro

10 razones por las que adoptar un perro ¡y no comprar!

Este post sobraría si realmente todos amásemos profundamente y de una forma auténtica a los animales, porque lo que vamos a decir en realidad es algo que la mayoría tenemos más que interiorizado. No obstante, no está de más detenernos un momento a discernir sobre qué es lo que nos mueve por dentro cuando tomamos la decisión de traer un perro a casa.

Lo más importante de todo es que vamos a traer un nuevo miembro a nuestra familia, ya vivamos solos, en pareja o con niños. Y como tal, implica que no estamos adquiriendo un mueble ni un juguete, sino un ser vivo que requiere atención, cuidados, amor y que supone por nuestra parte, que asumamos una cierta responsabilidad diaria. Daremos 10 razones, aunque podríamos dar 10 millones.

 

¿Por qué adoptar un animal? 10 motivos

 

Sin ánimo de ser excesivamente críticos, no habría una ingente cantidad de animales solos esperando dueño si todos fuésemos mínimamente responsables y humanos, pero dado que la situación es la que es, intentemos poner nuestro grano de arena para solventar esta gran lacra social que son los que abandonan o maltratan a sus mascotas.

Vamos a ponernos en clave positiva porque aunque “a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”  si has llegado hasta este post es porque dentro de ti has encontrado ya tus propios motivos para decantarte por la adopción. Felicidades.

1.- Porque es la mejor forma de evitar que los animales sigan sufriendo, al darles una nueva vida y una nueva oportunidad. Piensa que antes de llegar a una protectora, centro de acogida animal o un refugio, ese perro ha estado en la calle, solo, desamparado, pasando frío, sed, miedo, y en el mejor de los casos, solo eso.

En el peor de los casos, además habrá sido apaleado y maltratado por gente sin entrañas. Tienes la oportunidad de redimir las consecuencias de quienes no tienen corazón, de darle todo ese amor que merece y al que seguro corresponderá inmensamente y con creces.

2.-. Por otro lado, estarás evitando continuar con el tráfico y comercio de animales que son apareados por motivos económicos, y acaban siendo abandonados y  maltratados, o bien cuando dejan de ser cachorros, o bien cuando comienzan a resultar “una carga”; o en el otro caso, por la imprudencia de sus dueños que tienen camadas no deseadas y terminan por abandonar a las crías.

3.- La mayoría de animales que esperan en una jaula a ser adoptados, y lo único que esperan es recibir amor, y un hogar donde se les respete y se les cuide. Son sociables y confiados, pero también los hay que han sufrido mucho y tienen miedo o son asustadizos, por lo que puedes  contribuir a la increíble transformación de un animal traumatizado que vuelve a recuperar su vitalidad y sus ganas de vivir.

4.- Porque todo animal tiene mucho que ofrecer: su cariño, su amistad, su amor incondicional, su fidelidad, pero también necesita estabilidad, seguridad y referentes. Adoptar significa comprometerte con él y con la sociedad de un modo indefinido.

5.- No te pongas expectativas de “compra” si vas a adoptar: perderás la magia de la adopción. Me explico. Si vas a un refugio o centro de recuperación animal como si fueses a una tienda, buscando un cachorro, bonito, sin defecto, de cierta raza etc. no estás en el buen camino. Has equivocado los motivos y seguramente esa relación no tenga unos cimientos sólidos. Ponte mentalmente en esa jaula y piensa que el perro debe elegirte a ti.

6.- Pero vamos a centrarnos, estás decidido a adoptar porque sabes que es lo que debes hacer así que fíjate en los animales que hay tras esas rejas y piensa en lo que habrán sufrido, mira al que se coloca en un rincón con la mirada baja, que eleva los ojillos de refilón para poder echar una ojeada temerosa, al que salta como un loco haciendo piruetas cuando te acercas para que te lo lleves a casa (aunque le falte una oreja o sea cojo).

Fíjate en la mirada de ese perro mayor, canoso quizá, que se pone de patas y te llama con aullidos dulces para que le acaricies el hocico… seguramente quieras llevártelos todos, porque todos te necesitan. Tu mejor amigo seguro que se encuentra en una de esas jaulas, sólo es cuestión de que dejes los prejuicios a un lado y les mires a los ojos.

7.- Adoptar implica responsabilidad (pero también lo es irte a vivir con tu pareja, empezar un  nuevo trabajo, tener un hijo… -y que conste que no estoy equiparando las situaciones- las mejores experiencias requieren cierta responsabilidad).
Ahora tendrás una serie de gastos adicionales a partir de ahora, en comida y accesorios, veterinarios; necesitarás sacar tiempo cada día para dedicarle a tu perro, acariciarle, hablarle, pasearle; y quizá paséis una fase de adaptación, que no siempre será sencilla pero seguro será muy gratificante.
Y sobre todo, debes tener en cuenta que es parte de tu familia, y tendrás que planificar tus escapadas, tus vacaciones, los fines de semana… para poder llevarlo contigo o dejarlo con un familiar o amigo, o en una residencia.

8.- Piensa si quizá no sería bonito adoptar un perro mayor. Darle una segunda vida a un perro ya adulto puede ser de las acciones más gratificantes y solidarias que llevemos a cabo en nuestra vida. Las protectoras están llenas de ellos, y siempre suelen ser los que la gente no elige porque quizá nos son tan vistosos y enérgicos. Pero son extremadamente amables, cariñosos y tranquilos. Y te necesitan.

9.- Las protectoras cada vez ponen la adopción más fácil; la mayoría incluyen chip, primeras vacunas y esterilización, para que puedas adoptar a dos hermanos a la vez, a perros viejitos, animales maltratados y que tienen alguna dificultad, por las palizas, atropellos etc.

10.- Es una cuestión de conciencia, porque negocio de la cría de perros “de raza” es casi una mafia; tratando a las perras como objetos que solo deben “fabricar” cachorros y que cuando están reventadas de parir, son desechadas. En lugar de eso, dale la oportunidad a un perro que no haya tenido una buena vida. Cada animal es único, y hay uno especial y específico para ti.