Comer bien y moverse importa tanto en los perros como en las personas. Si tu perro tiene cierto sobrepeso o está entrando en una edad en la que gasta menos energía, un pienso light bien formulado puede ayudar bastante, siempre que se use de la forma correcta.
¿Qué diferencia a un pienso light de uno estándar?
«Menos cantidad de lo mismo» no es la idea. Es una fórmula distinta: menos grasa y menos densidad calórica, pero manteniendo la proteína necesaria para que tu perro no pierda masa muscular mientras adelgaza. Nuestro Profine Light Lamb & Potatoes se basa en cordero y patatas, es la fórmula con menos grasa de toda nuestra gama adulta, y añade fibra natural (cáscara y semillas de psyllium) que ayuda a la digestión y a que tu perro se sienta saciado durante más tiempo.
La proteína sigue siendo importante
Un error habitual al pensar en «pienso para adelgazar» es asumir que hay que reducir también la proteína. Es justo lo contrario: la proteína es lo que más ayuda a que tu perro se sienta saciado y a que mantenga su masa muscular mientras pierde grasa. Un buen pienso light reduce la grasa y las calorías, no la calidad de la proteína.
No dejes de lado el omega-3
Al reducir la grasa total del pienso, es fácil que también se reduzcan los ácidos grasos beneficiosos si la formulación no está bien pensada. Nuestro Light Lamb & Potatoes incluye aceite de salmón como fuente de omega-3, precisamente para que la piel y el pelaje de tu perro no se resientan mientras hace la dieta.
Antes de nada, pasa por el veterinario
Si tu perro ha ganado peso de forma repentina sin que haya cambiado su alimentación ni su rutina, coméntalo con tu veterinario antes de cambiar de pienso por tu cuenta: en algunos casos el sobrepeso tiene una causa médica que conviene descartar primero. Una vez confirmado que se trata de un sobrepeso «normal», el veterinario también puede ayudarte a calcular la cantidad diaria exacta según el peso objetivo de tu perro.
Cómo hacer la transición
Cambia de pienso de forma gradual, mezclando cantidades crecientes del nuevo con el anterior durante al menos una semana. Y si tu perro se muestra reticente al principio, ten paciencia: es habitual que un pienso con menos grasa resulte algo menos apetecible los primeros días, y suele normalizarse según se acostumbra.
Si quieres un plan completo de pérdida de peso más allá del cambio de pienso (rutina, raciones, ejercicio), tienes toda la guía en nuestro post sobre cómo ayudar a tu mascota a perder peso.